lunes, 6 de junio de 2016

PACO ASCÓN, REALISTA CON IDEAL

 XABIER LIMIA DE GARDÓN. 

ARTE ET ALIA.


Desde sus canas y su saber hacer, este artista foráneo asentado en el concello de A Veiga, en el montuoso Este provincial, donde le conocimos, llega a la sala principal del Centro Cultural de la Deputación de Ourense, con una de sus más amplias muestras. 
Es en la sala baja, al nivel de calle, dónde ofrece a la ciudadanía "Ourense e Arte", un desarrollo monográfico sobre la ciudad, aunque sin exclusividad pues tras representar ángulos bien conocidas, mil veces fotografiados y pintados, fija su atención en obras de la Provincia, entre las que incluye la iglesia de su ayuntamiento entre el paisaje circundante nevado, una de sus obras tótem.

Nuestra foto es un pormenor de su cuadro sobre
la plaza mayor de Ourense, uno de los mejores...

Es un pintor que busca reflejar lo concreto de las formas construidas, que observa y reproduce, sin más posicionamiento que el de reflejar conluces y sombras, y los recursos del oficio los objetos.

Un cuadro que habla de la vida, aunque lo trate como una arquitectura...
Mas para nosotros gana enteros en las obras de la naturaleza concreta, unos árboles, un fragmento de muro, el borde de un campo..., siempre sin pretender realizar el encuadre paisajístico de postal, o ideal. Ahí, en ese territorio, donde la creación nace, le vemos avanzar en lo inasible de la experiencia personal, tan difícil de comunicar con palabras, mas los recursos de su arte pueden abrir su corsé más allá de las líneas y tonos del arte canónico.
Aquí    
'No centro
máis centro
do tempo
a larva
alimentándose
de toda
sucesión
soñando

o retorno
da voz
ao seu silencio',
se encontrará con la poesía de la vida, como esta de Eva Veiga, autora a la que admira. 





Su afición a la poesía le conduce al Círculo Poético Orensano, del que participa. En relación a su principal dedicación, la pintura, su asociación está en ARGA, la Asociación de Artistas Plásticos Gallegos, con sede en A Coruña, ciudad en la que ha vivido, y sigue vinculado. Hace unos días se ha reunido con sus colegas en el Pazo de Mariñán, en un encuentro de fin de semana, actividad ya consolidada en el grupo.



Dibujo preciso, visión equilibrada, gusta de los colores compactos y rotundos. Una pintura segura, aunque sin emoción. Mas la pasión vital de Paco Ascón, tan contagiosa, propiciará sin duda el encuentro con una pintura viva...


martes, 31 de mayo de 2016

IRIA BLANCO, O CUANDO LA FARMACÉUTICA PINTA


Xabier Limia de Gardón. 
El texto base, artículo en La Región
ARTE ET ALIA


Las obras de Iria Blanco Barca (Vigo, 1976) en ‘Los colores del jazz’, del Centro Cultural, son una evocación de un tiempo y un mundo, aquel de Miles Davis, y el cine en blanco y negro. Su imagen y su música inspiró el primero de los cuadros de la exposición, y luego vino el documentarse, con un film, y disfrutar...

La influencia de la música que escucha la artífice, cuando pinta, y también los músicos de su entorno familiar son causa y complemento pues, ¿cómo es el hilo madre de la madeja con la que tejemos los sueños?

La muestra tiene una tonalidad cromática que es una adaptación consciente del ambiente afroamericano musical de Baton Rouge y New Orleans, en el estado norteamericana de Luisiana. Ese mundo, y esa música, que en los cuadros muestra con tonos apagados en sus colores acrílicos, cual la sordina de algunos temas musicales. Mas, ¿es el negro un color, podemos preguntarnos, o sólo resulta ser, ausencia de luz?



Esta una imaginativa exposición trata de emociones y sentimientos desde aquel músico, y además de Duke Ellington, Louis Armstrong y su banda, con Billie Holiday, Woody Herman y su orquesta, entre otros. Muchos de ellos aparecen en la película de Arthur LubinNew Orleans’ que pesó en la selección, y la estética, dependencia que equivale a la de un poeta y un pintor, mas aquí desde lo audiovisual. Ello nos trae así el recuerdo de 'The Cotton Club', o 'Bird', de Coppola y Eastwood, respectivamente, películas que abren el abanico en torno al lugar donde las grandes figuras actuaban, y la biografía del gran saxofonista Charlie Parker. Y también la película de animación ‘Chico y Rita’, de Trueba, Mariscal y Errando, en torno a Chico Valdés y Rita Labelle, premiada en torno a 2010 cuando la viguesa Blanco Barca apuesta por esta temática, en su primera exposición individual en la sala de la Casa del Libro. E incluye asimismo la presencia local de los Saffron. 

La pintora en Ourense
Desde el ámbito de la Sanidad pública, en la farmacia hospitalaria,  en la que desarrolla su profesión, Iria Blanco siente la vocación desde las mujeres de su familia, senque valoran el arte. En paralelo a sus estudios profesionales ha ido cultivando esta pasión en la escuela de Fernando Artal, y su esposa María José, a la que ha vuelto en los últimos años, ahora con su hijo Arquímedes, tras la jubilación de aquellos. Comenzó poco a poco a participar en colectivas, hasta que con esta muestra da inicio a su aventura, llevándola a la capitanía marítima de Bayona. En 2016 la trae a Verín y al finalizar la lleva a Chaves (Portugal), antes de recalar en la sala pequeña del Centro Cultural de la Deputación provincial, que es entre nosotros el espaldarazo definitivo. 

En Verín
Aquí, en la capital del valle tamagano, se le une Xosé Rivada, interesante pintor y escultor, quien añade algunas de sus apropiadas  esculturas, en relación con el tema. La acoge además, en su paisaje y tierra que tanto ama y conoce. Río abajo, hasta Chaves: una de las ventajas de hallarnos en la Euroregión, mas que debería ser una práctica constante, y también a la inversa...

La sala en Chaves
Son pinturas sobre lienzo de tamaño medio, entre las que deben destacarse alguna de ellas en relieve que, a modo de acordeón, introducen una variante técnica muy femenina... Antes la pintora había realizado obras con madres gestantes y neonatos, y también de surf, tres de sus querencias temáticas, profesionales y de afición. A ellas se unirá ya en adelante, en su biografía, esta del jazz, música que es en si misma paradigma de la multiculturidad y la tolerancia.

Como Charlie Haden y Chet Baker en ‘Enjoy the Silence’. Sublime.


miércoles, 25 de mayo de 2016

MARCOS REAL, PINTOR URBANO


ARTE ET ALIA. 
El artículo en La Región, 23.V.
XABIER LIMIA DE GARDÓN

En la pared Este de la recogida sala ‘elCercano’ están las 'Miradas urbanas' entrevistas por Marcos Real Rivas, y su mano de dibujante. Son la carta de presentación del artista coruñés, quien comenzó a exponer en 1999, según nos dijo, tras la muerte de su abuela, que tanto le había insistido... Desde el local El Tranvía a esta sala alternativa de Ourense, en la que tanto hay un concierto de jazz, como la presentación de un libro, se presenta un vino o se convierte en una aula de yoga, llega Marcos Real, dibujante y pintor, que emplea sobre papel tintas y acuarela. Con anterioridad lo había hecho en tableros. Son una veintena de obras de pequeño formato, que centra una de la plaza mayor de Celanova, de gran porte, con la fuente barroca llena de agua, viva representación de un espacio vivo. Está también Allariz, que le interesó, mas la mayoría son de nuestra ciudad, aunque haya otras de Betanzos y A Coruña.

Celanova
Marcos Real el día de la inauguración, en el patio-jardín de ElCercano (detrás mural de Mon Devane, hijo del dueño) recibió la visita inesperada de Paco Pestana, al que vió de niño en una exposición en Santiago, posó con él.


Hay en ellas, siempre, un deseo de captar el movimiento, hacer una instantánea que refleje para el espectador lo real de una calle, desde la sensación, capacidad de asombro que buscó aquel conjunto de artistas que practicaban realismo desde la percepción directa de la naturaleza, y vivían en las inmediaciones de París, en el tercer tercio del siglo XIX: los Impresionistas. Es el mundo, con sus imperceptibles eones de vida, ese que está delante de nosotros, el objeto del artista, mas no lo cosifica (objetos) ni cuantifica (puertas, ventanas, arcos), antes bien, es una plasmación de esencia de vida, pues lo urbano es dinámico.

Gama de grises en la Plaza Mayor, tantas veces vista, 
y tan nueva, con tenues toques de color en los soportales del fondo...

Sus obras viven en un ámbito intermedio entre el boceto, y esas otras de redondas pinceladas que plastifican lo que hemos dado en llamar realidad. Hay aquí mucho de los Urban sketchers, ese variopinto grupo de dibujantes-acuarelistas, que hemos visto en sus ‘quedadas’ de unas horas en Ourense o Arnoia, en las que comparten miradas acerca de un lugar y luego muestran a la cámara sus logros... En cuadernos y libretas, grafos y colores disueltos en agua, y en todos manchas de color. 


Así Real, colorea aquí, en la calle del Paseo, unos árboles, el azul del cielo o el dibujo del pavimento y en Celanova una cabina de teléfono. Su visión es directa, como en la Casa Romero, desde la cota superior del Archivo, o en la calle Santo Domingo, desde la acera, de la iglesia, con la gente en la calle en plan terraza y los turistas pasando en pantalones cortos azules en el ferragosto... La gama de grises, entre el negro y el blanco del soporte da a su mirada profundidad. Detrás un trabajo consciente para concretar el espacio, y los volúmenes.






Hace unas fechas cerraba su exposición de ‘Recorridos’ en la Galería coruñesa Arte-Imagen, también con acrílicos y lienzos; y antes en la Casa de Cultura de Fene.

Nacido en la ciudad herculina en 1973, estudió en la Escuela de Artes e Oficios 'Pablo Picasso'. ¿Cuándo bautizamos la de Ourense?


lunes, 23 de mayo de 2016

Tamara Feijoo y 'El último día de Terranova'.


 'El último día de Terranova', de Manuel Rivas, en Alfaguara, con portada de la artista ourensana Tamara Feijoo






'En torno a 1900 se puso de moda el uso de la bicicleta para las mujeres, hasta entonces proscritas en su utilización femenina por extrañas razones de moralidad. Curiosamente, fueron los médicos parisinos los que aconsejaron la bicicleta como instrumento terapéutico a las mujeres "cloróticas". Así hicieron su aparición en los parques y jardines, sobre todo en el Bois de Boulogne. Las velocewoman, se vestían con grandes pantalones bombachos, blancos en su mayoría, sujetas por medias cortas de lana oscura. La blusa se cerraba con una corbata de lazo y era indispensable llevar para ese deporte un sombrero canotier'.


Marie y su esposo Pierre Curie