martes, 5 de abril de 2011

El pan en el Arte


El pintor dieciochesco Luís Meléndez es un gran maestro del bodegón. El pan es parte fundamental de varios. En estos dos, "Higos y pan" y "Pan con higos y cesta", muestra unos panes carnosos, de bolla con profundas hendiduras. Están en el Museo del Prado, en Madrid.

sábado, 2 de abril de 2011

FRANCISCO GONZÁLEZ TUÑÓN, PROFESOR, ESCRITOR Y ARTISTA

(Foto de Paco en 1992)

Es D. Francisco González Tuñón historia viva de Ourense con sus ochenta y dos años recién cumplidos. Vivió en la calle del Deán Bedoya desde los años treinta del pasado siglo, dónde andando el tiempo instalan los Maristas el colegio, tras su marcha de la ciudad en los años de la República. Estamos en el ensanche de la ciudad. Son los tiempos en que la otrora calle principal, la de Santo Domingo, comienza a ceder ante el empuje de otra más al oeste, que se llamará popularmente del Paseo, donde habían puesto los maristas colegio en inmueble episcopal alquilado. Ambas calles convergen, por sus extremos en el campo de San Lázaro, que se convirtió pronto en parque y centro neurálgico de la nueva ciudad. Aquí desarrolló su vida nuestro protagonista, y antiguo compañero, Paco Tuñón. Es la zona de los edificios colegiales religiosos de Franciscanas y Maristas, del asilo, la policía, y las casas de los militares, entretejidas con las de la burguesía del comercio y clases medias, de medio y alto poder adquisitivo, durante el régimen político franquista.
Paco G. Tuñón llega a Ourense desde Lugo, dónde había nacido, tras el cambio de destino de su padre, el capitán Gaspar González Romero -catalán de Puircerdá (Girona)-, al cuartel de San Francisco. Su madre Francisca Tuñón Movilla, asturiana de Pola de Siero, le había dado a luz 21 de Enero de 1927. Convecino suyo en Bedoya fue José Ángel Valente, el gran poeta, y más arriba, tenía taller de escultura y marmolería el gran escultor Antonio Faílde.

GONZÁLEZ TUÑÓN ARTISTA.

El niño Francisco tiene una habilidad innata para el dibujo. Con once años, pinta y vende en la calle Bedoya, en difumino sobre papel, retratos de los generales Franco, Mola y Cabanellas. En 1938 va a clases a la academia de D. Luís Álvarez “Xesta”, calle Santo Domingo, quien le recomienda a su padre que haga Artes y Oficios, que estaba en el parque del convento de Las Mercedes, dónde también se ubicó un tiempo el colegio marista. Con quince años participa ya en la 1ª Exposición de Arte Infantil de Educación y Descanso, con dibujos y óleos. Diploma de honor y primer premio. Es a fines del curso de 1942. De 1943 es la caricatura de D. Vicente Risco, prohombre local, y de Galicia. En octubre de 1946 hace su primera exposición en el Liceo Recreo Orensano. Son óleos, acuarelas y dibujos. De ella se hace eco Florentino López Cuevillas en su columna “Las cosas de Orense” en La Región. La Diputación le adquiere un paisaje. Culminación de sus estudios es el premio de la Escuela en 1947, modalidad copia en yeso, estímulo para su siguiente envite expositivo en el Liceo a comienzos de 1948: son ahora dibujos de personas conocidas, y también óleos. Risco escribe que le merecen aliento los óleos y paisajes señalando en su crítica que “hay progreso, y sobre todo, y es lo más importante, hay pintor”, apreciación en la que coincide el crítico de ABC Luís Trabazo en su artículo “Sobre Paco Tuñón”, en el que reconoce sinceridad en la actitud, y concreta que “los óleos denuncian cualidades, aún los menos logrados, de positivo pintor... y de ellos, los paisajes”. Paco Tuñón dejará, no obstante, la pintura debido en parte a una dolencia pulmonar, al regreso de su servicio militar en los Pirineos, lo que precipita su orientación de docente de inglés. No obstante pinta los estandartes de la parroquia de Fátima, en O Couto: quince misterios del Rosario, en los colores litúrgicos, en óleo sobre raso, que salen cada año en procesión por la ciudad la víspera de la fiesta.
 F. González Tuñón: " I Musici de Roma en el Cine Avenida ", 19.XI.1952, ól. s. madera)

PIONERO DE LA ENSEÑANZA DEL INGLÉS y PROFESOR MARISTA.

Desde una radio Telefunken Paco Tuñón sintoniza la B.B.C.: oye, escucha y método Giraud. Oído y mucha constancia. Los ingenieros ingleses del embalse de Os Peares (Carballedo, Lugo; 1947-1955) le dan la oportunidad de practicarlo en La Bilbaína (calle del Paseo). También lo hará con Graham Greene, y con Sir Alec Guinness cuando visiten Oseira. El mundo de Shakespeare y Aldous Huxley, sobre todo, se abre paso en su vida. Cuando puede viajará a Inglaterra. Y comienza a dar clases particulares, mientras que en el oleaje docente domina el francés. Un tiempo está al frente de la Librería de La Región, y con su esposa tiene una boutique de ropa. Todo ello provoca su trato con el pintor Prego, al que le unirá una relación de amistad y admiración, exponiendo con él en la facultad de medicina de Santiago. Y con el Hermano marista Agustín de la Hera, puente para sus inicios de profesor de inglés. Estamos en 1965. Da también unas horas en los colegios de las Madres Franciscanas y de las Madres Carmelitas. Aquí fue compañero de D. Xesús Ferro Couselo, director del Museo Arqueológico. Obtiene el título en la Escuela Oficial de Idiomas en Madrid en 1969. Será siendo director el H. Daniel Arias (ca. 1976/1979) comienza su dedicación exclusiva al colegio, dónde aleccionará cómo profesor de Bachillerato y Cou hasta su jubilación, en el curso 1991 /1992. De aquel hace un retrato al óleo, y también otro al H. Enrique de Felipe, secretario y gran cruz de Alfonso X por sus trabajos y saberes, entre el que se incluye el de organista, merecedor de figurar también en la galería de la fama del colegio.

UN ESTILO GENEROSO, SOLIDARIO Y POÉTICO.

Paco tiene vena poética, y gracejo para declamar . Uno de sus poemas de entonces, es “SOÑAR…Y DESPERTAR…:
Una vez soñé / 
en un mundo
sin hombres.
Y no había hombres.
Ni odios.
Ni rencores.
Ni traiciones.
Ni envidias.
Ni codicias.
Ni sinsabores.
Ni espadas.
Ni arcos.
Ni flechas.
Ni dolores.
Ni armas.
Ni blasones.
Ni esclavos.
Ni señores.
Marineros
Ni patrones…
…….
Una vez soñé
con un mundo
sin hombres.
Y entonces encontré
comprensiones
tolerancias.
Ningún rico
¡ sólo pobres !
Risas y venturas,
Almíbar y perfumes…
Realidades e ilusiones…
…….
Una vez soñé
Con un mundo sin hombres…
Y no había hombres.
Sólo nidos,
Pájaros,
Cantos,
Prados, flores;
Aromas embriagadores…
…y amores
amores, amores…amores…
……
Y
Una vez soñé
con un mundo
sin hombres…
Mas, ay ! ... ¡ desperté !
Y volví
a dormir…
empapado
entre fríos sudores…
… sudores…sudores…
Una vez soñé…
y no volveré a dormir
porque no quiero
soñar…
y morir
al despertar…”.
Pieles/Santa María de Oseira /en San Cristovo de Cea, 12-10-1986.

Pulcro y atildado en el vestir, con su sempiterna corbata negra sobre blanca camisa, caballeroso en el trato, jovial en su elegante humor en las cenas trimestrales, en las que competía cordialmente en chistes con el profesor de inglés Eduardo Babarro. Compartió espíritu de misericordia con el H. Manuel Álvarez, compañero y Director de Bup, del que recuerda su contagiosa espiritualidad con pobres y gitanos desde su movimiento social del “Diez por ciento”. Él, a su vez, se vuelca desde 1963 en el Grupo de Visitadores de Enfermos del Hospital Provincial, cada semana, acción solidaria que contagió, principalmente, al profesor José Ramón Fano Menéndez, otrora marista en Burgos.
Al acercarse el momento de la jubilación Paco Tuñón retorna a los pinceles. También escribe, incluso en libros cuando la musa le habla, caso de “Agenda” (1991) de José Hierro; y en cuadernos de alumno fecha poemas en A Coruña, Viana do Castelo/Portugal o Pieles/San Cristovo de Cea. Hoy día continúa su caminar vital, desde el Parque de san Lázaro hacia la catedral, y a los enfermos hospitalizados. Paco Tuñón sueña, a veces escribe, y en ocasiones dibuja. Todavía no ha pintado su último cuadro. En sus últimos tiempos como compañeros, en la primavera de 1991, escribía:
NO ARRANQUÉIS LAS HOJAS:
Aquella hoja verde
en la altura;
mi mano arañada
al pasar entre las ramas secas,
como vides retorcidas,
centenarias…
Ya la hoja no está verde;
el otoño de mi sangre
la tiñó;
mezclada su savia
con la mía,
envenenada…
¡ murió !
¡ Pobre hoja verde !
¿ Porqué habré osado arrancarla
yo…?
Ya no adornará la copa
de aquel árbol,
el recio roble, que siendo tan recio
¡¡ lloró !!”.
Hasta aquí la semblanza de nuestro amigo y otrora compañero, que redactamos para la revista Compostela y se publicó en su número 18, en Junio de 2009. Paco sigue andando desde el parque de San Lázaro casi cada día hasta la catedral. También se le sigue viendo en el Hospital, cada semana...

miércoles, 30 de marzo de 2011

ASUN ADÁ

( " Asún Adá:"El espíritu de la luz"" )

Enrique Jiménez Carrero es un artista que pinta, y esculpe a veces, que ha realizado también ilustraciones y escenografías teatrales. Poseedor de una decantada técnica que le sirve para crear melancólicas asociaciones de imágenes, su obra brilla en la sala Visol desde hace unas fechas. Contemplar la obra de este consagrado artista extremeño, de Granadilla (Cáceres), es constatar la honda huella de Eduardo Naranjo, entre otros, artista al que hemos disfrutado entre nosotros en la dorada época de Caixa Ourense, en las salas de la avenida de Pontevedra. El embalse de Gabriel y Galán anegó los campos que rodean su villa natal asentada en su peña oval, tras las murallas de la época del dominio musulmán. Por ello la familia del artista se trasladó a Plasencia. Luego la Escuela de Bellas Artes de Tenerife y la Academia de San Fernando de Madrid, hasta llegar a la Dirección de Filatelia de Madrid, en el Dpto. de Imagen y Diseño. En sus temas, transita la figura humana, femenina principalmente, mas también tienen una destacada presencia frutas y flores, o animales, entre los que destaca ese blanco caballo que es como su icono base. En sus limpias composiciones, recortadas sobre potentes fondos de cálido empaste, muestra historias desde una puesta en escena sumamente elaborada en la que se aprecia su hábil manejo de la luz y el color, con los que busca definir su mundo. Un arte que vive del venero de la imaginación controlada de progenie surrealista, que ha mostrado asimismo en algún que otro sello de correos.

ASUN ADÁ, DE VERÍN A CEA

Vale decir que es una joven artista en tránsito vital físico, verinense de formación, y de Cea por su familia materna, dónde tiene su estudio. De Asunción Rdz. Adá a Asun Adá. Entre la fotografía y la pintura hay también como una polaridad de artes que es, como aquella, aparente. Estas son sus dos querencias expresivas, desde las que habla con impetuoso gesto, y corazón. En breve tiempo ha realizado numerosas exposiciones, desde la inicial en la Casa del Escudo en Verín en 2005 hasta la de la sala alternativa en el Simeón hace pocos meses. En esta, de la Galería Manuel Márquez dentro del Outono fotográfico, titulada “la luz que me adelanta”, marida cuadro y fotografía al pegar ésta en aquel, sobre tablero, logrando interesantes armonías de equilibradas masas de imágenes. Es un camino iniciado con “Esencia de mujer”, que exhibió en Miranda del Ebro, Sanxenxo y Carballiño. Su sentido cromático y del ritmo es una fresca ráfaga, una visión de su yo en agónica tensión creativa. Desde el obturador de la cámara abierto la luz le habla, con lo que añade una profundidad de contenido a su expresión. Ha trabajado como maquetadora del recetario Raíces da cociña artesá, de Erundina Vázquez, y como fotógrafa en "Vals latino", de María Lameiras, con la que estuvo emparentada. Ha realizado además para Delta Publicacións capas de libros.

(Texto completo del artº en el que comento la exposición de esta joven y emergente artista. Es de una conocida familia de la villa. Publicado polo autor co título "Asún Adá y J. Carrero, la melancolía del recuerdo" en La Región, Novembro, 29, 2010)

A PRAZA DO SANTO CRISTO DE CEA


(Estado da capela logo de ser demolida no ano 2005 dende a vella aira sen o cabaceiro do século XIX. No fondo o vello forno xa ruinoso...)

Fai moito, moito tempo, había na vila de Cea unha singular praza, á beira do camiño de Santiago. Por diante dela pasaron durante séculos moreas de viaxeiros e peregrinos entre Ourense ou Carballiño e Oseira, ademais de Santiago. Estaba ás portas da vila, polo seu lado noroeste. Tiña un cruceiro, fermoso e sobranceiro, en elevado pedestal decrecente que a presidía e centraba: era unha picota, isto é un cruceiro xurisdicional. Así se chamaba daquela: a Praza da Picota. Os Señores do dominio, que eran os monxes da Orden do Císter da Abadía de Oseira, poñían aquí xustiza, sobre todo o día da feira. Pois aquí, neste espazo, e no seu entorno, había feira, que fora obtida do Señor El Rei D. Sancho IV no derradeiro terzo do século XIII. As transacións comerciais de mercadorías de lonxe e do rianxo da contorna, ademais das de gando, foron práctica habitual mensual nesta praza, e noutra más abaixo do lugar. Foi así uns catrocentos anos, ata que os monxes decidiron mudala avanzado o século XVII para o Carballiño, daquela un lugariño do seu Priorado de Partovia.
Había tamén un forno, que tiña o nome de forno dos Casquillos, onde se cocían a poias de pan trigo. Nas inmediacións houbo un hórreo, e unha pequena aira. Abandonado aquel pola lacra das partillas, ruinoso e todo era dos máis antigos da vila, como reflectía a datación segundo inscrición no século XIX. Nada queda xa. O hórreo foi vendido hai uns anos e está noutro concello. O forno, abandonado ata o punto de medrar dentro unha árbore de amplo porte que sobresaía do seu fundido tellado, demoleuse hai uns poucos anos. Era coñecido como o Forno da Capilla. Así o coñecemos pois dentro,nas misas e rosarios, só se falaba en castelán.

UNHA MULTISECULAR DEVOCIÓN

Acisclo Manzano, Cristo, bronce, 2005, 
Foi nunha época, nos fai moitos anos, na que había aquí unha capela, pequeniña, mais sobranceira no corazón das xentes da vila de Cea, a capela do Santo Cristo. Grande e fermoso, enchía o retablo no presbiterio entre os reflexos do pan de ouro das súas madeiras, obra que saíra da suor de tantos devotos veciños dela que tiveran que emigrar a Arxentina, principalmente. A capela foi demolida nunhas infaustas circunstancias. Era unha obra erixida no século XVIII, con minguado valor artístico máis de predicamento popular multisecular pois xa daquela foi un traslado dende o outro extremo da vila, onde estaba, nas inmediacións da casa- albergue para os peregrinos, barrio que aínda conserva o seu recordo. O Santo Cristo é a expresión senlleira nos camiños cara Santiago. Así o de Ourense, e o famoso de Burgos no Francés, ou o de Fisterra. Hai dende aquela unha praza, de pavimento vermello, e faixas de granito, na que loce unha escultura de mérito na arte máis non tanto para a iconografía canónica da fe cristiá. Diante dela pasa en procesión cada ano estes días de finais de setembro a Virxe da Saleta, devoción principal da Vila.

( Publicado polo autor en La Región, Ourense, setembro, 27, 2010 )

martes, 29 de marzo de 2011

saúdo de primavera




(Publicado en un blog de Mozos de Cea (León)

¡ La primavera ha venido nadie sabe cómo ha sido !