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viernes, 25 de mayo de 2018

María Lezón á voltas coa beleza


A Beleza, para Lezón



Chéganos de novo coa Galería Visol a obra de María Lezón Fernández-Hontoria, (1971, Madrid), pintora que viñera dende Málaga en 2014, coa súa obra apoiándose na historia dun avó, Ricardo Nóvoa Lezón.

caserío en primavera 
Coa exposición que trae quere reivindicar o concepto de Beleza na arte, co argumento de non querer ‘enfocarse en lo conceptual como tema primordial’ pois dese xeito ‘se convierte en elitista y marginal’, xa que logo ‘es menos accesible’.


Dende esta discutible apreciación presenta unha obra figurativa e narrativa, na que as rosas xogan un papel cromático determinante. E coas flores vai contando historias persoais, con un enfoque un punto inxenuo dende o mundo da ilustración, e claves persoais simbólicas, que se patentizan nas formas dalgunhas escenas que coloca xuntando pezas de distintos tamaños buscando dende as asimetrías unha suxestión.






Un Casarío vasco, a finca con xardín e piscina, e os seus nenos, que aparecen tamén en escenas de interior, o microcosmos dun mundo acomodado no económico, cálida e colorista mostra que expresa paixón dende a rechamante posta en escena para formar ambientes.



A influenza do cine, caso de Alfred Hitchcock, na arte Artemisia Gentilleschi, en a literatura, Vladimir Nabokov, 'Lolita' en concreto, son evasión, modelo e inspiración dunha artista formada en Canadá, con infancia en Getxto, Viscaia.

lunes, 26 de mayo de 2014

Lezón, pintura reivindicativa


Tres mujeres muestran como desgracias (externas) sus desproporcionadas caderas, senos y abdomen, tres mujeres en desacuerdo con sus cuerpos, tres circunstancias en sus jóvenes vidas en camino. Son en realidad un sarcasmo de la artista desde las Tres Gracias canónicas, desnudas, púberes y felices. 


En ‘luna de miel’ dos mujeres desnudas están dormidas sobre el lecho, negra una, la otra blanca, con una floreada tela que vela desde la transparencia su impudor. Todo ello desde la copia de Gustave Courbet, El sueño, pintura sólo conocida en época reciente tras haber pertenecido a coleccionistas privados. Mas en el decimonónico maestro francés es una explícita escena de gozoso abandono íntimo entre dos muchachas, una morena, otra rubia. Aquella es una denuncia, esta una visión de voyeur, y en ambas se explicita la idea de cosificación y consumo. En ‘Cuando sea mayor’ una oronda niña, con puntillas y lazos en las coletas, posa en una chaise longue con su muñeca 'Barbie'. En el amplio salón burgués hay  en una pared un gran desnudo mitológico... Estas dos son obras de 2009, la primera de 2008. 


Así son algunas de las obras de María Lezón que cuelga desde hace unas fechas en la Galería Visol: una oferta distinta entre las salas de arte orensanas. Desde grandes formatos, unos expresivos y coloristas acrílicos de contrastes simples donde el dibujo limita las formas, pinta temas actuales para la mujer contemporánea, la feminidad y estereotipos sociales o políticos.

            María Lezón Fernández-Hontoriacanadiense española, de origen vasco y conexión orensana, se licenció de Bellas Artes en Saskatchewan, universidad del interior de las anchas tierras de Canadá, equidistante del Québec y la British Columbia. Desde 1995 pinta y estudia diseño gráfico, grabado, cerámica. Exposiciones en ese país de Norte América, y además en Marbella, Gijón, Cádiz, Madrid..., y ahora en Ourense a la que trae algo de sus colecciones ‘Del culebrón de la tumbona’, ‘A la tercera la vencida’ o ‘Los peligros de la maternidad’. 

Esta  ha viajado desde Otawa para vivir en la capital de la costa del sol andaluza, con tres hijos en dos años, y una vida en mutación, el tiempo que es oro, más temas y otros escenarios, como en ‘El tren de la vida’: una mujer que entra corriendo en el tren con el niño y un carrito de bebé. Sola. 

Es otra denuncia, al igual que la de esa mujer objeto sexual en una jaula (El maltratator y Lupita). 

La artista cree en una mujer decidida e independiente, activa, criticando su rol de objeto, siempre complaciente, su pasividad y victimismo. 

Desde la ironía y la sátira, inspirada en Frida Khalo y Artemisia Gentileschi, biografías-icono reivindicadas desde el rol de género. Lezón ha reconocido influencias en alguna entrevista de Sylvia Sleigh, galesa recientemente fallecida en Nueva York, que se distinguió por desarrollar un nuevo lenguaje estético feminista desde los años sesenta.



sábado, 17 de mayo de 2014

Courbet, en el día internacional de la 'Homofobia'

G. Courbet: El sueño (Le sommeil), 1866.

Hoy, 17 de mayo es el Día Internacional contra la Homofobia, un tema homoerótico: Le sommeil (sueño), Gustave Courbet , que representa a dos mujeres, completamente desnudas, descansando en una cama, probablemente como resultado de una lesbiana relaciones sexuales. Hay varios elementos que sugieren que antes de dormir se ha producido una pasión abrumadora: la cama sin hacer, el collar de perlas deshecho (al igual que la bombilla rota en la mesa), las joyas esparcidas sobre la cama. El trabajo, que se realizó en 1866, se conserva en el Petit Palais de París .

La pintura, que todavía asombra a los observadores y con la violencia de los más puritanos, mas no tuvo censura porque... fue vendida a un coleccionista, el diplomático turco Khalil Bey. Se mostró en público por primera vez en 1988, en una exposición dedicada a Courbet Brooklyn / N.York. La modelo de cabello oscuro era famosa: Joanna Hiffernan, que posó para 'Sinfonía en Blanco Nº 1' de James Whistler (National Gallery de Washington), de quien era su amante.

Así lo ha visto María Lezón, 'Luna de miel', estos días en la Galería Visol, Ourense.





En esta pintura, Courbet no deja nada a la imaginación.

Las dos mujeres están vivas: esta maraña de piernas es quizás lo más sensual de la composición.

El erotismo, las posturas, unido al vello púbico de la muchacha rubia...

Todo inspira voluptuosidad y erotismo, en unos cuerpos que responden a los cánones de belleza de la época.

La cama en desorden, la pose, el jarrón de flores... sugieren que se basa libremente en la 'Olimpia' de Manet (Musée d' Orsay, París), aunque sea probable que también en imágenes pornográficas del París de la época.

Uno de los mejores ejemplos de la homosexualidad en el arte.

[¡Qué distante la obra de Whistler!]